resistencia

Hoy vengo hacer una reflexión para enfrentarnos ala resistencia a los cambios. Especialmente, cuando queremos empezar hacer senderismo y nunca hemos hecho. Es un cambio que te animo.

Todo cambio, mejora o aventura tienda a tener una resistencia que no queremos aceptar. Esto, normalmente nos hace posponer los quehaceres o, simplemente, te bloqueas para empezar. Es normal, no te preocupes.

La resistencia al cambio es natural.

Mientras escribo en estos momentos, pienso en mi resistencia a volver a tener una rutina saludable en la comida y rutinas de ejercicio. Nunca me costó el deporte, sin embargo, sacar tiempo me parece imposible. Esto, en parte, es esa resistencia natural que tenemos y buscamos cualquier excusa.

¿Por qué la aceptamos?

Los cambios dan miedo, es mucho mejor nuestra zona conocida. Cambiar de hábitos requiere esfuerzo porqué desactivamos el piloto automático y requiere más energía. Y luego, esta el otro motivo que es el querer hacer las cosas perfectas, incluso cuando no lo has hecho nunca.

Para evitar el cambio, nos obsesionamos con todo de «razones» que nos hacen creer que nos limitan y no visualizamos el verdadero problema. Así, vivimos más cómodos en modo «Piloto automático». Y es que hay un dicho español que dice: más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer; que nos define muy bien este pensamiento.

¿Cómo trabajarla?

Si nos enfadamos, avergozamos o nos castigamos por esa resistencia, mal vamos. Esto solo te llevará a no querer cambiar, ni tener deseos de hacerlo para no sentirte mal. Eso en vez de motivar, desmotiva a cualquiera y encima nos sentiremos agobiados..

Es por eso, que debemos tener compasión por nosotros mismos: es la única manera de hacer cambios radicales. Si no somos amables con nosotros, sufriremos una lucha que nos estresa y hará que huyamos. En este caso, hay que tener tolerancia a los desconocido, que nos ayudará a crecer y pasar nuestra nueva etapa evolutiva.

Preguntas para detectar la resistencia personal.

  • ¿Procrastinas y dejas las cosas para más tarde (o nunca)?
  • ¿Pierdes tiempo en redes sociales, TV, Netflix…?
  • ¿Te desmotivas cuando algo no sale como esperabas?
  • ¿Piensas mucho las cosas pero nunca haces nada?
  • ¿Lo que haces quieres que sea perfecto y tenerlo todo bajo control?
  • ¿Sientes que si haces le daremos una alegria a alguien con quién estamos enfadados?os.
  • ¿Eliges la comodidad de la certeza siempre?
  • ¿Siempre tienes excusas para no hacer las cosas?
  • ¿Los demás son culpables de que no hagas nada?

¿Cómo superar nuestra resistencia al cambio?

Primero acepta nuestro mecanismo de defensa, aunque no sea algo positivo para nosotros. En realidad, es una reacción a la supervivencia, por lo que es positivo en un ambiente hóstil, pero no estamos en esa situación. Por eso te recomiendo:

  • Empieza los cambios poco a poco. Pero empieza.
  • Solo haz una cosa a la vez. No quieras hacerlo todo de golpe.
  • Tendrás obstáculos però podrás superarlo si piensas qué hacer al respecto.
  • Ten en mente el «por qué» de nuestro cambio.
  • Busca alguien con quién hablar de tus deseos, que te apoye y te motive. Si la resistencia es demasiado grande, pide ayuda profesional.

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